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JEAN PIERRE LEPRI - La Educación Autentica


 Buenos días Jean Pierre.. ¿Cuánto tiempo lleva trabajando en el campo de la educación y la formación?

Entré en Magisterio en 1957. Es decir que llevo trabajando en este campo más de  50 años, de los cuales 30 fuera de Francia (África, América, Asia y Europa del Norte).

 ¿Ha ejercido en varios países, imagino que se ha encontrado con diferentes problemas, según las culturas, la zona, el idioma..y me pregunto si hay algo en la educación que afecte a todos por igual?

Aprender es un acto innato, natural, como lo es respirar o digerir. Si no aprendo, no sobrevivo. Ahora bien, al organizar este aprender en ‘educación’, o sea al sistematizar este aprender según exigencias ajenas a necesidades vitales, introduzco varios sesgos, no necesariamente conscientes. La mera palabra “educar” significa que hay un educador y un educado, por lo tanto instituye una desigualdad jerárquica.

 ¿Qué está ocurriendo en el campo de la educación y la formación? ¿Por qué cada uno pasa la responsabilidad a otro?

El asunto de la responsabilidad es un punto clave en la educación y formación. Cuando aprendo de forma natural, tengo la responsabilidad de lo que aprendo y de evaluar lo que he aprendido. Lo que aprendo tiene un sentido en sí y una significación (el sentido de este sentido) para mí. En un sistema educativo o formativo, por lo general, no tengo ni la responsabilidad de lo que aprendo, ni de cuándo ni de cómo lo aprendo, ni de con quién lo aprendo, ni de evaluar si lo he aprendido y hasta dónde.

En el sistema escolar, los docentes tienen la costumbre de cargar la responsabilidad del no-aprender lo que enseñan sobre los alumnos, los padres, la sociedad, los políticos o sus colegas. A su vez cada uno de ellos hace lo mismo. Es una ilustración perfecta de la desresponsabilización a la cual adiestra la propia escuela de manera más o menos oculta. Una de las funciones de la educación es la de someter a cada miembro de una sociedad a las reglas de esta sociedad. Y de hecho,  cada uno de nosotros, y por lo tanto las partes implicadas en los actuales procesos de educación, hemos integrado este sometimiento y desresponsabilización.

Vd. afirma que en la educación ocurren muchas cosas importantes mas allá de lo que se enseña, sin que lo sepa el profesor y el alumno..¿a que se refiere con esta frase?

En un proceso educativo o formativo, bien sea en la familia, en la escuela, en una empresa, a través de la publicidad o de la política.., lo que me enseñan es, por ejemplo, que me falta algo para ser buen alumno, buen hijo, buen ciudadano, buen empleado… Aunque consiga lo que me hacía falta, me van a presentar nuevamente otra carencia. Y eso a través de cualquier proceso educativo a lo largo de mi vida. Por lo tanto, cualquier sistema de educación/formación me hace aprender que siempre me falta algo para llegar a ser amado, para sentirme bien, para ser yo mismo.

También aprendo el miedo: miedo a no ser buen hijo, alumno, profesional… ; miedo a fallar; miedo a no ser como los demás; miedo a no ser amado; miedo a ser abandonado; miedo a no estar a la altura…

Me enseñan asimismo que no puedo aprender solo, que para aprender necesito de otra persona que se supone que ella ya sabe. Ella es también la que me va a decir si he aprendido o no, o cuánto vale lo que he aprendido. A través de este modelo, aprendo a depender de alguien más, supuestamente “superior”, para poder aprender -cuando aprender es algo natural, al alcance de cada uno-. 

De la misma manera, me hacen aprender a no disponer de mi tiempo, de mi espacio, de mi pensamiento, de mi cuerpo, según mi voluntad. Me hacen aprender qué pensar, y no cómo pensar; a contestar a falsas preguntas - ya que él que pregunta conoce la respuesta; a ejecutar consignas, a imitar o reproducir, o sea a conformarme o a conformarse; a disociar el esfuerzo de la emoción subsecuente; la separación y la desvinculación (fragmentación de los conocimientos y de los seres); la supremacía de la mente y de la abstracción; la desigualdad (entre semejantes, hacia los que saben lo que se bueno por mí); la competitividad; la recompensa y el castigo y la legitimidad del que los aplica…

Después de tanto años abordando  la educación desde muchos sectores, llega a la conclusión de que se requiere una educación autentica y natural… ¿como acoge esto el profesorado, los padres..?

Cuando se llega a percibir todo lo anterior, los profesores, los padres o quien sea lo acoge sencillamente como una evidencia. En mi caso, tardé 50 años en darme cuenta pero creo sinceramente que no hace falta esperar tanto. Por eso me gusta contribuir a la toma de conciencia sin culpar a nadie. Cada cual es libre de hacer suyas o no, total o parcialmente, estas reflexiones. Y quiero decir que me sorprende el interés que despiertan en varios países y culturas.

 ¿Qué es la educación autentica, la autoeducación, la educación natural?

La etiqueta aquí no tiene importancia: lo que importa es el sentido que subyace bajo ella.  Las educaciones y las pedagogías, sean diferentes o alternativas o innovadoras… se ubican todas en un paradigma “educar” que hemos descrito anteriormente. Aquí lo que valoramos es el aprender como acto innato y natural, no dependiente de otra cosa que las necesidades vitales. De hecho, la ‘educación’ auténtica no es propiamente dicha una educación porque se sitúa más bien en el paradigma “aprender”.

¿Cuál es la filosofía de la educación autentica?

No hay una filosofía entendiendo como tal un sistema organizado y cerrado de conocimiento. La reflexión se basa por un lado en la vida misma, entendida como proceso permanente de nacimiento, desarrollo y muerte, en un proceso natural. Y por otro lado se basa en el hecho de que lo que hago en realidad no es en ningún momento de la misma índole que lo que creo estar haciendo. “El mapa nunca será el territorio”. Haga lo que haga enseño lo que soy. Por lo tanto será educándome a mí mismo que podré ayudar a otros a educarse o, mejor dicho, será aprendiéndome a mí mismo que podré ayudar a otros a aprenderse. 

¿Cómo se aprende de forma natural a ser responsable, ordenado, respetuoso si nadie te orienta?

La responsabilidad, el orden y el respeto son algunas de las consecuencias de una integración lograda en el ciclo de la vida y no un objetivo en sí. Por lo tanto, aprendiendo la vida se aprende estos atributos y otros también.

 ¿Son eficaces las pedagogías llamadas humanistas o libertarias? ¿En que consisten?

 Las pedagogías innovadoras, humanistas o libertarias, son, como lo dice su nombre, siempre pedagogías. Siguen implicando un pedagogo y un aprendiz. Son una variante de las pedagogías convencionales, tal vez más agradables. Pero siguen el mismo modelo. Tal vez a  ratos dejan un pequeño espacio al aprender. Si son en algo más eficientes se debe a este pequeño espacio dedicado al aprender (sin educar).

 ¿Cree que en la etapa adolescente es necesario tener un referente? Se contempla eso en la ‘educación’ auténtica?

“Nadie educa a nadie. Los hombres se educan a sí mismos por medio del mundo” (Paolo Freire).

Aprendo yo o no, de los demás y del mundo, a cualquier edad, sin que necesariamente el otro sea, por lo tanto, un “referente”.

¿Qué nivel de conciencia se necesita para educar a un hijo de forma “natural”, cuando lo natural es para cada uno lo que hace?

Lo natural es para cada uno lo que ha aprendido. Enseñamos lo que somos. Por lo tanto, la primera educación es la del educador. A mi hijo o a quien sea enseño lo que soy y no lo que quiero o lo que digo o lo que sé.

Cuanto más clara sea la conciencia de mi papel en el mundo, más acertados serán mis actos y mejor ayudaré a quienes me rodean.

 

Si no hay premios, ni “castigos” ¿como sabe un niño-adolescente-joven qué está haciendo bien y qué hace mal?

La vida se encarga de hacerme sentir lo que la apoya y lo que la traba. Creo que cada uno de nosotros lo sentimos muy claramente, incluso el feto. La educación es la que nos quita artificialmente este poder de evaluación para depositarlo en una autoridad “ajena”.

Reencontrar la fuente de este poder de evaluación está a nuestro alcance, aunque cueste. Pero cuanto más decido lo que está bien o mal para el otro, menos se capacita este otro para reconocerlo por sí mismo.

¿Cómo le dices a un niño de dos años que no toque los enchufes? Y si los toca una y otra vez ¿Qué haces? ¿le dejas hacer..?

El ser humano no tiene por qué ser suicida, busca naturalmente la vida. Generalmente no pone naturalmente su vida en peligro sino todo lo contrario.

Ahora bien, puede ocurrir que un niño o un adulto no tenga, en cierto momento, la conciencia de que está poniendo la vida en peligro. Sólo en este caso sería yo cómplice si no ejercitara una “fuerza protectora” para impedírselo. Lo importante es que este acto de salvación vital no sea confundido  (ni por el salvador ni por el salvado) con una regañina, un castigo, una recompensa o un juicio moral. Castigo o recompensa externos desvalorizan la importancia de un acto o de una actividad: quiere decir que este acto no tiene validez por sí mismo. Lo conveniente es explicar ese acto de salvación como lo que es.

 ¿Cómo le dices a un adolescente que recoja su habitación cuando deja todo por medio..? si no la recoge ¿es mejor dejarle que se eduque de forma “natural”?

¿Cómo era mi habitación cuando yo era adolescente? ¿Cómo es ahora? Me planteo dos preguntas:

¿por qué el adolescente deja su habitación en desorden; qué expresa con eso?

¿por qué me molesta y por qué tendría que estar ordenada su habitación?

Profundizando en estas dos preguntas, el adolescente y yo podríamos encontrar un punto en común. La rebeldía, sea adolescente o no, es el resultado de un constreñimiento inducido por la esencia misma de la educación (un educador superior, un educado inferior). No es más que un escape ante demasiado constreñimiento. La toma de conciencia de estos constreñimientos, de esta falta de “espacio” para ser,  nos brinda la capacidad de reducirlos - y por consiguiente aminorar la necesidad de rebelarse.

La adolescencia es el período donde predomina la emoción. Trataría de reconectarme con mis emociones de adolescente y de conectarme con el adolescente a este nivel – y no a través del razonamiento o de la razón.

Creo que los padres echamos de menos “un manual de instrucciones” para poder educar a los hijos..¿tienen Vds. algo donde podamos agarrarnos para educarles¿

Sentirme a gusto y  seguro con mis hijos sólo depende de mí. Necesito revisar mi propia educación; cobrar conciencia de cómo vivo: con miedo, con confianza…; concientizarme de todo lo que ocurre sin que me dé cuenta, de lo que digo o hago en realidad detrás de lo que digo o hago: “se puede hacer lo peor creyendo hacer lo mejor”. Por lo tanto, el mejor manual de instrucciones es el trabajo de concientización que hago y en el que profundizo conmigo mismo, cualquiera que sea el modo o el camino para abordarlo.

¿No es cierto que cada uno es un mundo y que a cada uno le van bien un tipo de cosas, un tipo de educación?

Para mí, el mundo no es el mundo sino será siempre mi mundo. Lo construyo a cada instante. A cada instante respiro, aprendo. Puedo encontrarme con actividades, de educación u otras, que estorben o faciliten mi aprender. 

¿Cree que los profesores han perdido mucha autoridad ante los alumnos y los padres y se encuentran un poco desamparados?

Distingo tres tipos de autoridad: la jerárquica, la epistémica y la del “autor”.

El paradigma “educar” se fundamenta en un poder entre un superior y un inferior que debe someterse. Esta autoridad jerárquica depende de que cada parte acepte su papel, tanto el que somete como el que acepta someterse. Tal vez siempre le haya costado a un ser humano someterse y a otro imponerse – a pesar de cualquier medio de destrucción masiva que se ideó, se idea y se ideará al respecto…

Cuando se dice de alguien que es una autoridad significa que sabe mucho sobre un tema dado. La autoridad epistémica  no plantea problemas, es evidente: está claramente circunscrita a un campo en un momento dado. Tal vez sea la razón por la cual ciertos padres, profesores, humanos, no tienen problemas de autoridad, en un campo bien identificado, en un momento dado.

La raíz de la palabra autoridad es “autor”. Lo que me conviene, para mí o para los demás, es que seamos autor de algo en nuestra vida. ¿De qué son autores los niños, jóvenes, padres, profesores? 

¿Qué mensaje mandaría a los formadores y maestros?

“Conócete a ti mismo”.

 

¿Qué les diría a los padres?

“Conócete a ti mismo”. 

¿Qué cree Vd. que necesitan los hijos?

Conocerse a si mismos.

¿Qué diferencia fundamental encuentra en la educación de España y la de Francia? ¿Qué nos puede aportar Francia a los españoles? ¿Que podemos aportarles nosotros?

Desconozco la educación española. A través de todas las educaciones nacionales que conozco hasta ahora, veo el mismo esquema de uno que sabe dom(in)ando a uno que no sabe. Este esquema tiene varias consecuencias colaterales de las cuales me parece que no somos suficientemente conscientes. No es una cuestión encerrada en una nacionalidad, más bien todo lo contrario (el nacionalismo no es más que otra forma glorificada de tribalismo), sino de enfoque sobre el aprender.

¿Qué porcentaje de padres se involucran en la educación de sus hijos y cuál es el perfil de esos padres?

Muchos de los padres que se involucran en la educación de sus hijos lo hacen a partir de la huella de la educación que recibieron: la quieren reproducir o al contrario repararla o evitarla. Involucrarse desde el único punto de vista del hijo, de su aprender -deshaciéndome de mis propias educaciones- tal vez resulte difícil pero no es imposible.

 ¿ Vd. habla de proporcionar  una mente serena, observando sin pasión ni juicio, entiendo lo de suspender el juicio, pero como se puede suspender la pasión, cuando la pasión forma parte de ti..?

He constatado que si me impongo no pensar o no hacer esto o lo otro, este esto o lo otro brota con mayor fuerza. Observando que esta pasión no es algo exterior a mí que tengo que combatir es como me reencuentro conmigo mismo. Ser consciente de mi pasión hace que no sea víctima de ella sino que la pueda manejar, incluso como una aliada, y no ser manejado por ella. Suspender la pasión se consigue disolviéndola – no combatiéndola - y la disuelvo cuando la observo sin más.

 ¿Es Vd. un apasionado de la educación? ¿Qué le mueve a continuar y a comprometerse de esta manera por la educación?

Lo que me mueve es lo que me conmueve y vice versa. Me (con)mueve la euforia de descubrir cosas que no vi durante más de cincuenta años. Disfruto también ofreciéndolas; disfruto al contribuir. A veces, disfruto además al ver los efectos de mi ofrecimiento.

¿Cómo es esa educación para el desarrollo sostenible? ¿Cuáles son los pilares? ¿Dónde se fundamenta?

El desarrollo sostenible es una imposibilidad: todo nace, se desarrolla y muere. El desarrollo no puede ser ilimitado en un universo limitado, no puede sostenerse. Se ha hablado, por lo tanto, de una educación al servicio de la vida,  pero la forma más directa y más apropiada de encararla sigue siendo “aprender la vida”.

¿Hacia dónde va la educación?

La educación tal como la entendemos se refiere a las escuelas y a los sistemas que se le parecen. Ha cobrado varias formas a lo largo de la historia de la humanidad, es decir han nacido, se han desarrollado y han muerto. Creo que nuestros sistemas de educación van a morir y renacerán bajo otras formas. Algunos de nosotros, sin embargo, reconocerán la primacía del aprender que aunque no se desarrolle nunca desaparecerá - por ser la vida misma.

 ¿Con que mensaje alentador acabaría esta entrevista?

Conocerse a sí mismo y a “sí mismo en el mundo” puede parecer difícil pero es sencillo y me sirve de norte, cualquiera que sea mi camino.

 Muchas gracias por su valioso tiempo, le animamos a que continúe con esta gran labor. Gracias  por conceder esta entrevista al equipo de  Desarrollo Humano. Le deseamos lo mejor!!

Esta entrevista me ha ayudado a aclararme, a entenderme, a ajustarme, a asentarme. Me alegra ver su afán –y el de los lectores de Desarrollo Humano - de contribuir.

Marzo 09

 

Jean-Pierre Lepri

Doctor en Ciencias de la educación y en Sociología, Diplomado de tercer ciclo -D.E.A.- en Letras modernas y en Filología española y Licenciado en Filología inglesa. Seleccionado como perito para la formación no reglada de los 20.000 agentes de la Comisión Europea (Bruselas).Laureado por la Fundación francesa Zellidja y Comendador de la Orden de las Palmas Académicas de la Educación Nacional francesa.

Ha ejercido funciones de interés público como
- Consejero en pedagogía y en formación de formadores y directivos. Supervisor de la Educación Nacional francesa. Ingeniero en temas de formación. Perito-consultor principal de la UNESCO (jefe de proyecto) Auditor de dispositivos de formación, de materiales, de formación a distancia. Editor en temas de formación (más de 200 títulos):Voies Livres, las vías hacia los libros, hacia la libertad, hacia la libertad por las lecturas. Se Former+, aprender y comprender la educación y la formación. Linguae, aprender y comprender las lenguas. Director de Centro cultural y de cooperación en:
- África (10 años): Costa de Marfil, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Togo
- América Latina (10 años): Argentina, Bolivia, Chile, México, Uruguay
- Asia, Próximo Oriente (3 años): Laos, Líbano
- Europa (17 años): Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Irlanda, Luxemburgo, Noruega, Suecia.

Contacto Sylvie Bignon: sbignon@hotmail.com

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