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IGNACIO BUQUERAS Presidente de ARHOE


Buenos días D. Ignacio ¿cómo estas?

Perfectamente, finalizando un año que ha resultado muy positivo para algunas de las entidades en las que desarrollo mi apoyo a la sociedad civil, como son la Comisión Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles y la Fundación Independiente.

En  1987, un año de gran incertidumbre social y política  se constituyo la Fundación Independiente ¿para qué nace y cuáles eran los objetivos fijados entonces?

Aunar las voluntades de distintos sectores sociales que reivindicaban un papel, respetuoso con el de los partidos políticos, pero con criterios propios, en el planteamiento y solución de los problemas esenciales de la vida española, y un protagonismo real de instituciones y grupos que son piezas relevantes de la sociedad: la familia, los intelectuales, los educadores, los creadores, los jóvenes, los mayores, los consumidores…

En consonancia con lo anterior,  hemos trabajado y continuamos haciéndolo para ayudar a vertebrar la sociedad, potenciar la sociedad civil y trabajar para que nuestra ciudadanía sea más participativa, asociativa, solidaria y democrática.

¿A qué tema le dieron más importancia en los inicios?

Al fortalecimiento de la sociedad civil. Considerábamos, y continúo considerando que  es débil, quizás por la necesidad del establecimiento, con la llegada de la democracia, de un sistema representativo plural que obligo a asignar a los partidos políticos un papel más extenso del que le correspondía, excluyendo otras vías que desde la sociedad civil enriquecen la diversidad de participación propia de una sociedad abierta.

Desde el 1992 tres fueron los campos de actuación: los mayores, la familia y la vertebración de la sociedad. Los Congresos Nacionales de Organizaciones de Mayores (1992, 1995, 1997, 1999 y 2001); las Conferencias sobre la Familia (1993 y 1994)  y las Jornadas que celebramos sobre Vertebración de la Sociedad, entre otras ciudades, en Madrid, Salamanca, Barcelona, Granada, Valencia, Murcia, Córdoba, Sevilla, Tarragona, etc. etc.

Desde la Fundación crean los Premios Español Universal y uno de los primeros recae en Vicente Ferrer. ¿Cómo define a este gran hombre?

En 1996 ponemos en marcha los Premios “Españoles Universales”- El primero fue el Nobel Camilo José Cela, al que siguieron: Plácido Domingo, Vicente Ferrer, Federico

Mayor Zaragoza, Margarita Salas, Julio Iglesias, Miguel Indurain, José Lladró, Pedro Duque, Padre Ángel García, Antonio Lamela y Ricardo Díez-Hochleitner. Vicente Ferrer fue el ‘Español Universal’ 1998. Es difícil definir a Vicente Ferrer.Lo calificaría como un motor eficaz de entrega apasionada al servicio de los más necesitados. Sus más de 50 años en Anantapur –Indía- son un magnifico exponente.

Creo que Vd.  y su familia visitaron  el proyecto  integral  y el campus donde viven Vicente y Ana Ferrer en  India ¿Qué le pareció?

Mi mujer y yo tuvimos la oportunidad de convivir una semana con Vicente y Ana Ferrer en Anantapur. Una experiencia única que nos permitió conocer y admirar la obra que realizan en una zona muy difícil. Visitamos e inauguramos escuelas, dispensarios médicos, y explotaciones agrarias. Conocimos y admiramos la labor de voluntarios, y personas crecidas en la Fundación Vicente Ferrer.

¿Cuándo deja la Fundación Independiente para dedicar su tiempo a la Comisión Nacional para Racionalizar de los Horarios Españoles? ¿Cuál es el detonante para que tome esa decisión?

Siempre he defendido dos periodos como máximo en los cargos de representación social y política. Por eso deje la presidencia de la Fundación, que actualmente  por una serie de circunstancias he tenido que volver a asumir. Considere  importante y urgente desarrollar una labor de sensibilización sobre la necesidad de un mejor uso del tiempo. Promoví  en el 2003 desde la Fundación Independiente, la constitución de la Comisión Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, y su Normalización con los de los demás Países de la Unión Europea, de la que soy Presidente, actualmente integrada por 112 instituciones y entidades, entre ellas varios Ministerios del Gobierno, Comunidades Autónomas, organizaciones empresariales y sindicales, sociales, universidades etc. etc.

¿Cuál es el resultado de esos 21 años de trabajo?

Es muy difícil precisar el resultado de miles de horas entregadas al servicio de los demás. Considero que los objetivos a los que he dirigido mis esfuerzos, junto a muchos otros, son nobles y prioritarios. ¿Quién no puede estar a favor de la familia; de nuestros mayores; de una sociedad civil mas participativa, vertebrada y solidaria; de una educación en valores; de un mejor uso del tiempo; de un consenso en temas básicos, …?

En estos años de entrega he tenido la oportunidad de conocer a centenares de personas de todas las clases sociales, y de los más diversos puntos de nuestra geografía con las que he aunado esfuerzos, y hemos creado equipos de trabajo. Mi gratitud a todos es permanente.

De todos estos años dedicados a  la Fundación Independiente ¿qué destacarías?

La Fundación ha sido generadora de iniciativas, que hoy se han convertido en excelentes realidades. Valgan tres ejemplos: CEOMA -Confederación Española de Organizaciones de Mayores-, COPEMA -Consejo de Personas Mayores-  y la Comisión Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles.

En 1992, como ya he indicado, desde la Fundación promovi el I Congreso Nacional de Organizaciones de Mayores, a los que siguieron otros cuatro con éxito e impacto creciente. En el IV Congreso Nacional, 1999, desde la Fundación se auspició la creación de CEOMA, que colaboró activamente en la convocatoria del V Congreso Nacional en 2001; y convoco a todos los efectos el VI Congreso Nacional y los siguientes. Actualmente CEOMA es la más importante organización de mayores de España.

En COPEMA -Consejo de Personas Mayores-  paso algo similar. Se creó desde la Fundación en 2002 Lo mismo ocurrió respecto a la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, que celebró su primer acto en junio del 2003, y este año hemos celebrado su quinto aniversario.

¿Cuándo, porque y para que funda la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles?

La Comisión Nacional se creó al constatar que los usos horarios españoles no facilitan que los ciudadanos puedan dedicar tiempo a la sociedad civil: asociaciones, fundaciones, Ong’s, etc, A ello se unió  la convicción de que para lograr una mejor calidad de vida y la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, de la que tanto hablan ahora los medios de comunicación y desean varios millones de ciudadanos, era preciso que los españoles adoptáramos unos horarios más racionales y unos hábitos más europeos.

La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles celebró su reunión constitutiva el 17 de junio de 2003, en la sede de la Fundación Universitaria Española; hace, cinco años y medio. Más adelante, el 19 de abril de 2006, se constituyó la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE), órgano jurídico que desarrolla los planteamientos de la Comisión Nacional. Y en el ámbito de ARHOE se creó el Observatorio de los Horarios Españoles, que es una unidad de investigación.

¿Qué se pretende con esta Comisión Nacional?
Fundamentalmente, sensibilizar a los españoles sobre la necesidad de racionalizar nuestros horarios, haciéndolos más flexibles y humanos; y señalar las líneas de actuación para que este importante cambio se produzca lo antes posible.

¿Cuántas horas hemos de trabajar para que nos quede tiempo para todo?

Nosotros abogamos por la ‘regla de oro’: ocho horas para trabajar, ocho para descansar y otras ocho para el ocio. Todo lo que sea alejarse de esta fórmula es indicativo de que las cosas no se están haciendo bien. Ya lo observó el filósofo alemán Friedrich Nietzsche: “El que no tiene dos terceras partes de su jornada para sí mismo es un esclavo, sea lo que sea, político, comerciante, funcionario o erudito”.

¿Qué necesidades y que carencias encuentran en la sociedad actual que les produce esta inquietud?

Sobre todo, una lamentable falta de tiempo. No lo tenemos para nosotros mismos, ni para la vida familiar y social, ni -menos aún- para participar en asociaciones, ONGs... A ello se le une, a menudo, una mala gestión del limitado tiempo disponible. “Un hombre que desperdicia una sola hora no ha descubierto el significado de la vida”, aseguraba Charles Darwin; ¿qué podemos decir de nosotros dado que, según se ha estimado, perdemos cada día unas tres horas de forma involuntaria, inconsciente?

Creo que el asunto es más importante de lo que algunos pueden pensar. Máxime si consideramos las consecuencias que se derivan de esta falta de tiempo: fatiga y somnolencia, mayor riesgo de sufrir accidentes laborales y de tráfico por no haber descansado lo suficiente, estrés y otros problemas de salud, conflictos familiares y de pareja, bajo rendimiento profesional y escolar... Urge poner remedio.

¿Qué es lo que cobra mayor importancia para Vds. a la hora de llevar a cabo su propuesta? ¿Qué es lo primero y principal?

La sensibilización de la sociedad. El cambio ha de venir por el empuje de los ciudadanos, por el convencimiento de los empresarios de que la conciliación es rentable, por la insistencia de los trabajadores en que se respeten sus necesidades de armonizar la vida privada con la vida profesional. Por rutina o por inercia, ni siquiera nos planteamos que podemos tener unos horarios mejores. Reivindiquémoslos.

¿A quienes han presentado hasta la fecha su propuesta?

Nos dirigimos a toda la sociedad española, sin distinción de edades, géneros, situación económica, ideas políticas o convicciones religiosas. Por ello, hemos presentado nuestras propuestas en todos los ámbitos a los que hemos tenido acceso: a los representantes de los partidos políticos y de las organizaciones empresariales y sindicales, a las asociaciones, a los medios de comunicación. Hemos celebrado Plenos  de la Comisión Nacional en el Congreso de los Diputados, Senado, Asamblea de Madrid, Parlamento de Cataluña, Consejo Económico  y Social, Cámaras de Comercio, UGT, CCOO, etc. etc.

¿Se encuentran con dificultades en el camino?

Sin duda, pero no nos desaniman; todo lo contrario, nos sirven de aliciente para intensificar nuestros esfuerzos. Ya dije, cuando pusimos en marcha la Comisión Nacional, que el camino que emprendíamos iba a ser “largo, difícil y complejo”; y así ha sido. Hemos tenido que afrontar riesgos, y tendremos que superar: incomprensiones y obstáculos de todo tipo, pero estamos convencidos de que estamos avanzando en la dirección correcta.

Nos consta que en algunas empresas se ha puesto en marcha ¿Cómo viven los empresarios este tema? ¿Les facilitan el trabajo?

Algunas empresas se están dando cuenta de que la conciliación no es una prebenda que se da a los trabajadores, sino que es un verdadero beneficio para las compañías, porque los empleados rinden más cuando ganan tiempo para su vida privada y cuando se les da mayor capacidad de decisión y responsabilidad. Pero, por desgracia, aún son minoritarias las empresas que actúan así; y mayoría aquellas en las que todavía prima el cumplimiento a rajatabla de los horarios y se valora a quien ‘destaca’ por permanecer más tiempo que nadie en el trabajo, que son planteamientos tercermundistas.

Hay que cambiar  la cultura de la presencia por la de la eficiencia  buscando la excelencia.

¿Apoyan los políticos sus propuestas, sus iniciativas y su trabajo?

Salvo honrosas excepciones –como el anterior Ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, que aprobó el Plan Concilia para los funcionarios, alentado por nosotros–, no nos han apoyado en la medida en que esperábamos. Creo, que deberían ‘ponerse las pilas’ en estos asuntos tan importantes para la calidad de vida de los ciudadanos y para el progreso social y económico del país.

¿Cuántas personas forman parte de la Comisión Nacional y de cuantos sectores de la sociedad?

La Comisión Nacional cuenta con más de cien miembros, en representantes de Ministerios, Gobiernos de los Comunidades Autónomas, Universidades y otras instituciones educativas, organizaciones empresariales y sindicales, fundaciones y asociaciones culturales y sociales de índole muy diversa. Esta pluralidad nos enriquece. Además, la Comisión Nacional cuenta con varios Consejos Asesores para: Asuntos Empresariales, Asuntos Laborales, Asuntos Sociales y de Medios de Comunicación, cuyos integrantes aportan sus conocimientos y su experiencia al servicio de unos horarios mejores para todos.  

¿Qué tipo de actividades realizan para que se llegue a producir el cambio que desean?

Quizás la más destacada son los Congresos Nacionales para Racionalizar los Horarios Españoles. Hemos celebrado ya tres: el primero, en el Campus de Vicálvaro (Madrid) de la Universidad Rey Juan Carlos, en 2006; el segundo, en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, en 2007; y el tercero, en el Palacio de Congresos de Tarragona, en 2008. Estos Congresos son muy importantes porque nos permiten reflexionar en común sobre la necesidad de horarios racionales y ampliar la proyección de nuestras propuestas.

Es preciso mencionar también los Ciclos de Horarios Racionales (en 2007 en Madrid y en 2008 en diversas ciudades); las Jornadas sobre la Necesaria Racionalización de los Horarios Españoles; mis intervenciones y las de otros miembros de la Junta Directiva de ARHOE en distintos foros públicos; las notas de prensa y comunicados que emitimos sobre diversos asuntos que preocupan a los españoles, como la crisis económica o la vuelta al trabajo tras las vacaciones; las declaraciones a los medios de comunicación audiovisuales y escritos...

¿Tiene alguna necesidad en este momento la Comisión Nacional de la que quiera hacer eco?

Muchas, pero de formas prioritaria que los lideres políticos, económicos, sociales, sindicales, culturales, etc. etc. consideren prioritario la necesidad de un buen uso del tiempo lo que afecta a muchos millones de ciudadanos, y que especialmente perjudica a las mujeres. Tienen que abrir los ojos a la realidad.

¿Para cuándo cree que se hará realidad ese cambio de horarios?

Esperamos en el para 2010 habrá un cambio sustancial en nuestros horarios. Estamos convencidos de que para entonces un creciente número de españoles tendrán horarios flexibles, que podrían comenzar de lunes a jueves entre las 7:30 y las 9:00 horas y terminar entre las 16:30 y las 18:00, con una interrupción máxima de una hora para almorzar; el viernes se trabajaría sólo por la mañana. Recomendamos un fuerte desayuno, entre las 7:00 y las 8:30 horas; un almuerzo ligero, entre las 12:30 y las 14:00; y una cena suficiente, entre las 19:00 y las 20:30.

Pedimos que los horarios escolares y comerciales estén en sintonía con los laborales; y que se adelante el horario de los programas de radio y televisión, de las películas que se emiten en los cines y de otros espectáculos. Debe ser cada vez mayor el número de empresas que ayuden a sus trabajadores a que su vivienda esté cerca del lugar de trabajo, y darse preferencia en los centros de enseñanza a la cercanía del domicilio de los alumnos. Han de mejorarse los servicios públicos de transporte, y ha de desarrollarse una política realista de guarderías y de centros de día para personas mayores y dependientes.

¿Qué le pediría a los empresarios?

Que renueven su modelo de actuación, haciéndolo menos autoritario y más dialogante; que concedan mayor autonomía a sus empleados; que se esfuercen por lograr un equipo de personas comprometidas y entusiasmadas con su trabajo; que atiendan en lo posible a sus requerimientos personales y familiares. Tiene que haber en las empresas un ambiente menos coercitivo, más relajado; un ambiente que, sin duda, ayude a la productividad.

También pido que los directivos reduzcan el tiempo que se pierde en reuniones. Resulta imprescindible que una reunión se anuncie con suficiente anticipación a todos los participantes; que se reflejen los distintos puntos a tratar en un orden del día; que se estudie la fecha y la hora más apropiados; que se fije de antemano la hora de finalización, para no incurrir en divagaciones; y, sobre todo, que se prepare adecuadamente.

¿Qué a los políticos?

Sobre todo, que sean referentes para el cambio. Han de dar ejemplo a la ciudadanía de un empleo racional del tiempo, a menudo dan ‘ejemplo’ de lo contrario. Por ejemplo, hay ministros, secretarios de Estado y altos cargos de las empresas públicas y privadas que finalizan sus tareas de manera sistemática entre las ocho y las diez de la noche. Ello supone que el personal adjunto, desde secretarias a administrativos, si bien no está obligado a permanecer hasta estas horas, por aquello de que “si mi jefe se queda yo no puedo irme”, sufre este disparate de horarios que alteran la vida familiar y personal.

¿Qué a la sociedad?

Como ya he dicho, esperamos que siga luchando a favor de un cambio en nuestros horarios. Es muy importante la presión que puedan ejercer las personas que se sienten insatisfechas con los horarios actuales. Escribir cartas al director en periódicos y revistas denunciando su propia situación, enviar comentarios a través de internet, opinar en programas radiofónicos... todo esto es muy positivo.

¿Qué mensaje mandaría a los jóvenes? Al fin y al cabo, son ellos los que vivirán el resultado de este incesante trabajo.
Efectivamente, los jóvenes son el futuro; pensando en ellos, debemos llevar a cabo una profunda ‘revolución’ en nuestros horarios, para que el día de mañana puedan tener una vida plena y satisfactoria.

Asimismo, les advertiría de los peligros del binomio alcohol-conducción, que está causando tantas tragedias. Igualmente, sobre el hecho de que los numerosos estímulos que bombardean sus mentes, como la televisión –cuya programación se prolonga en demasía por la noche-, los videojuegos e Internet, así como las exigencias escolares y extraescolares, les mantienen a muchos de ellos despiertos hasta últimas horas, cuando a la mañana siguiente se tienen que levantar temprano. Es fundamental que los jóvenes duerman un número suficiente de horas, con orden y regularidad; y también que sigan unas pautas saludables de alimentación, lo más cercanas posibles a la excelente dieta mediterránea, tan amenazada hoy por el ‘fast food’ o comida rápida.

¿Qué es lo más importante para Vd.?  

Una buena educación. En la educación, he dicho muchas veces, está la solución de muchos de nuestros problemas. Con buena educación muchos de los problemas que tenemos serían menos problemas. Un buen uso del tiempo pasa por un respeto al tiempo de los demás. En España no nos distinguimos especialmente por ese respeto. Por ejemplo la puntualidad, una cosa tan simple pero tan importante. ¿Cuántos ladrones del tiempo conviven con nosotros? La puntualidad debe ser más que una cortesía una exigencia ética. Reflexionemos y actuemos.

Muchas gracias por su valioso tiempo!!

El equipo de desarrollo humano
Diciembre 2008

Presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles
info@horariosenespana.com
www.horariosenespana.es

 
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