CORENERGETICA ¿Qué es la Corenergetica?
CORENERGETICA ¿Qué es la Corenergetica?
En el arcano de los tiempos más remotos, nuestros ancestros homínidos se hallaban absortos en la tarea de intentar entender su lugar en el Universo. Al igual que los demás seres vivientes, utilizaban el instrumento de su conciencia, inherente a la forma específica de su energía vital. La conciencia era y sigue siendo el componente invisible, cualitativo y estático. La energía completaba al ser viviente con la forma, el movimiento y la cantidad. Los primeros humanos sabedores buscaban intuir quienes eran sintiendo sus pulsaciones internas y estando atentos al mundo existente en su interior. Después intentaban captar lo exterior y su significado. Nuestros movimientos internos, nuestra sensación y nuestras percepciones dieron a nuestros precursores y nos dan a nosotros ahora la experiencia de ser y la conciencia de nuestras personas. Esos movimientos pulsatorios internos son la suma total de los procesos vitales, de todas las energías que se metabolizan en el cuerpo.
Pero esas energías también fluyen e irradian al exterior creando un campo de energía observable por el ojo humano y compuesto por líneas de fuerza que se mueven tanto en la periferia del cuerpo como dentro de él. El cuerpo vive dentro de este otro cuerpo de energía que lo rodea como "un huevo luminoso" (C. Castaneda) ***. Tradicionalmente se entiende que el cuerpo físico es anterior a su cuerpo energético, que lo energético resulta de lo físico, al modo de la emanación producida por un trozo de hielo que flota en el agua. Sin embargo, lo contrario - lo material resulta de la energía aparentemente invisible -, parece comprobado por el llamado efecto de miembro ilusorio o de hoja ilusoria: cortando parte de una hoja antes de tomarle una fotografía, aparece la hoja entera (incluyendo la parte que falta) en la placa fotográfica, con un gran despliegue de luz y color. Basándose en sus observaciones del aura, la física y terapeuta en Bioenergética y Corenergética Bárbara Brennan, llega a la conclusión de que el campo energético humano suministra una estructura material de energía sobre la que se desarrollan las células **. Esta conclusión hace del campo de energía un factor mucho más importante para los procesos de curación y desarrollo personal de lo que se sospechaba en un principio. Según Brennan el campo energético humano se compone de siete niveles, cada uno de los cuales penetra el cuerpo y se extiende al exterior desde la piel, teniendo cada nivel sucesivo una "frecuencia" más alta, correspondiente a la sensación física (cuerpo etérico), las emociones respecto a sí mismo (cuerpo emocional), la mente racional (cuerpo mental), las relaciones con los demás (cuerpo astral), la voluntad superior (vive] etérico templado), el éxtasis espiritual (nivel kethérico templado) y la mente divina (cuerpo celestial). A su vez, estos siete niveles expresarían una correspondencia con siete centros vitales (segmentos reichianos, chakras) que son a la vez emisores y receptores de energía.
La energía vital y su campo de manifestación o aura han sido objeto de referencia escrita en Oriente v en Occidente durante milenios. La denominación hinduista PRANA (5.000 a.C.) como la fuente básica de toda vida, se corresponde con las chinas KI y YIN YANG, como una fuerza dual presente en toda la materia, que produce la salud al equilibrarse. En Grecia, Pitágoras (582 a. C) e Hipócrates hablaron de una BIA o energía de luz curativa en la Naturaleza, y la Cábala o teosofía mística judía surgida en el S. VII, se refiere a las mismas energías como LUZ ASTRAL. Durante el Renacimiento, las intuiciones de Paracelso sobre el ILIASTER predicen durante siglos la ecuación materia-energía de Einstein. En pleno Racionalismo, Leibnitz habla de la mónada como un microcosmos espiritual con fuerza propia. Durante el siglo XIX y comienzos del XX las numerosas menciones al descubrimiento de la energía desde prismas distintos: Mesmer (ESENCIA MAGNÉTICA) Reichenbach (FUERZA ODICA), Kilner (AURA O ATMÓSFERA HUMANA) Borrica (ENERGÍAS PSÍQUICAS), de La Warr o Burr y Northrop, trabajando con altos instrumentos de medición los niveles de energía en las personas,- preludian el trabajo de Wilhem Reich.
Primer director del Seminario Psicoanalítico de Viena (1925), Reich realiza una genial transición a la Somatoterapia, siendo el primero en crear un método de psicoterapia corporal bioenergética, la Vegetoterapia Caracteroanalítica. John Pierrakos, discípulo suyo desde 1945 se refiere a él diciendo: "Reich, de hecho, puso las simientes de campos aún más amplios que el de la medicina psicosomática Su cuerpo de pensamiento le convierte en el más importante precursor de una nueva era, no sólo porque une el conocimiento científico y sociocultural sino porque explora la naturaleza esencial del ser".*
Tras veinte años de trabajo clínico desarrollado a través de la Bioenergética, Pierrakos retoma su interés por el estudio de la energía al descubrir en la práctica su relevancia terapéutica. Esa práctica demostraba que cada aspecto de la persona, desde la estructura del cuerpo a la claridad de la percepción está moldeado por la energía interna. Aún existiendo múltiples condicionantes genéticos, familiares o sociales, nosotros mismos creamos nuestras vidas a través de lo que hacemos con nuestra energía: hasta dónde decidimos ir con ella y cómo la dirigimos. Una persona será vulnerable a las circunstancias sólo en la medida que su supervivencia dependa de ellas, como ocurre en la infancia. Pero al madurar, tenemos la posibilidad de elegir entre fusionar nuestra energía o bloquearla, entre ir hacia el mundo exterior o retirarnos de él. La persona es una unidad, tanto dentro de si misma como en la interacción con lo que le rodea. Unidad e interacción conectan todo lo que hay en la totalidad de la existencia. Tan real como la energía individual de cada ser es el intercambio de energías existente entre todos los seres y con el universo.
¿QUE ES ESTA ENERGÍA?
Podemos hacernos esta pregunta desde la dimensión filosófica: ¿Es al mismo tiempo substancia y atributo, como lo consideró el hinduismo y los filósofos griegos? ¿Es espíritu universal, individuado en la materia como lo vio Paracelso? ¿Es esencialmente material, bien sea un sistema electrodinámico autosuficiente (Burr) o una unidad de lo que Reich llamaba el principio de funcionamiento universal? o es aleo esencialmente espiritual como lo han considerado pensadores religiosos y sanadores como Buda, Jesús o Teilhard?
Desde un punto de vista científico, Reich hizo unas observaciones fundamentales: la energía es de color azul o gris azulado, se manifiesta en unidades positivas observables (orgón) y existe una energía muerta o "dead orgone" (DOR). Pierrakos, posteriormente, sostiene que cualquier persona "con algún entrenamiento v paciencia" puede observar el aura. El viene realizando con colaboradores científicos exhaustivas comprobaciones de campo y laboratorio (Core Energetics, Appendix A, B, C) entre las que destacan las referentes a la forma, densidad ti, color de las emociones o el aura v frecuencia vibratoria de las distintas estructuras de carácter que considera la' Bioenergética: esquizoide, oral, psicopática, masoquista y rígida.
¿QUE ES ESTA ENERGÍA desde un punto de vista terapéutico? ¿Cómo se relaciona con nuestra personalidad, ¿cómo nos afecta a nivel físico, emocional, mental y espiritual?¿ Por qué se bloquea? ¿Cómo se desbloquea? ¿Cuáles son sus características?
Esta energía es extremadamente inteligente, tiene la cualidad de estar disponible a nosotros y es benigna. Es amable, buena para uno. Abusamos de la tierra y de nuestro cuerpo, les destruimos y aún nos dan vitalidad, energía y, movimiento. Es abundante y está no solo en las grandes sino en las pequeñas cosas. Genera, mueve y multiplica. Simplemente es. No obedece a criterios morales ni sabe de lo importante o no importante. Se manifiesta en el Ahora inmediato v no tiene conflicto. No es buena o mala, no esta dividida. Conoce. Su naturaleza es una vasta inteligencia.
Cuando alguien se une profundamente a esta fuerza, se siente ampliamente inteligente y abierto. Y cuando la retiene, se siente amenazado, limitado o frágil. Cuando esta energía está en el Ahora, es como una vela que arde: hay calor y luz. Pero si uno apaga la vela, ésta se vuelve fría y se solidifica. De igual manera, la energía que era calor y luz y no fluye se estanca y tiende a petrificarse formando ciertos bloques densos y opacos en los cuerpos energéticos que llegan a grabarse en el cuerpo físico creando tensiones musculares crónicas o eventualmente enfermedades graves. Recientemente he tratado en esta ciudad a un enfermo de leucemia que estando clínicamente desahuciado, experimentó una mejoría radical y prolongada cuando después de expresar con sucesivos llantos v protestas su emoción negativa reprimida, conectó con su cor o centro de energía y pudo expresar amor hacia sus padres y hermanos.
La respiración es de gran importancia para movilizar la energía personal y mantener su fluencia. Esta tiene un ritmo de expansión, contracción e integración similar al respiratorio. Mantener el flujo de energía en el cuerpo es una gran experiencia que tiene dificultades: la sensación más leve de culpa la interrumpe, así como el miedo a estar completamente vivo. Requiere estar en el ahora, buscar la expansión y mantenerse en movimiento, aventurarse, comprobar cómo uno distorsiona la realidad. Con el trabajo personal continuado con el cuerpo, la actitud, las distorsiones de la realidad v las falsedades, se llega a la experiencia de un universo que se abre dentro de uno. La creatividad es el flujo de esa energía. Pero a ese punto sólo se llega cuando se trabaja por ello y se paga un precio personal, no es un gran regalo místico.
Cada individuo tiene un cor único, cuyo concepto "núcleo de vida universal individuada" es bastante literal. Cada célula v cada entidad progresivamente más compleja, hasta el conjunto del organismo, contiene una energía pulsátil que es consciente. Cada uno de esos elementos tiene a su vez un centro y una periferia y cada uno emite v recibe fuerza vital. La totalidad de los centros es el cor del ser humano.
Pero el cor es como un sol rodeado de nubes. Sus rayos se proyectan hacia el exterior de un modo intermitente o parcial. Las nubes están en un movimiento más o menos rápido y a veces oscurecen al sol por completo. El conjunto de esas nubes serían las emociones negativas primarias. Impulsos y emociones en parte inhibidas, reprimidas, contenidas o negadas. Este nivel contiene la capacidad de contrarrestar las fuerzas externas en movimiento hacia el interior y de alterar la fuerza del núcleo manifestándose hacia fuera. Por último, rodeando a este segundo nivel, hay un tercero que es como un área de defensa y mediación entre las fuerzas, yendo en ambas direcciones. El sol y las nubes serían la verdadera realidad interior del ser. El tercero, la máscara exterior, es una realidad distorsionada y, aunque pueda ser un filtro necesario, es un territorio engañoso y alienante en el que vivir.
Desde el punto de vista energético, el nivel negativo o inferior, incorpora una energía que está alterada, condensada y ralentizada en sus vibraciones. Sin embargo, hay mucha más compresión y desaceleración en la energía de la máscara. Mientras que el ser interior, constituido por el cor y el ser negativo, es una forma fluida, el perímetro defensivo exterior es una capa relativamente fija, densa y opaca.
“El cor - escribe Pierrakos, es la total capacidad del ser humano, una masa candente, vital, al mismo tiempo fuente y receptora de la fuerza vital. Tiene una completa unidad: no hay si o no, bueno o malo. Es una operación vibratoria indivisible que lleva a cada persona a conocer instintivamente la verdad al sentir el pulso de la vida. En el cor hay emociones positivas primarias para contactar y unificarse con el mundo exterior que puede resumirse en una suprema expresión: amor. "
C. Castaneda. "El conocimiento silencioso." Madrid 1988
Bárbara Brennan. “Light emerging”. Bantam Books. N.York 1993
John Pierrakos M.D "Core Energetics". Life Rhyrthm. N.York 1987
Otros datos de interes